Tu marca personal

Tu marca personal en internet y la tortilla de patata perfecta

Estarás de acuerdo conmigo en que hay tortillas de patata y tortillas de patata. No es por presumir pero mi amatxu hace la mejor del mundo. Apuesto a que la tuya también. Sin embargo he probado cada aberración culinaria en tascas de de cuyo nombre no quiero ni acordarme…

¿Cómo es posible que con los mismos ingredientes se pueda crear un plato tan delicioso o un mazacote seco e insípido?

A la marca personal en el universo de internet le pasa lo mismo. Con elementos en principio simples como son textos e imágenes y herramientas no muy sofisticadas –blogs, redes sociales etc– puedes dejar una huella imborrable o caer en el olvido.

Igual que una buena receta, tu marca está compuesta por distintos elementos. La forma de combinarlos es la clave para que el plato que pones ante tus lectores resulte apetecible e inspirador o todo lo contrario.

Pero pongámonos el delantal y veamos con más detalle cuáles son los ingredientes necesarios para crear una marca personal en internet.

1. La base de la receta

En la red tus palabras son tu herramienta más valiosa. No solo en tu blog. También en tu propuesta de valor, en cómo te expresas en las redes sociales, cómo respondes a tus emails, tus comentarios en las publicaciones de otros… En definitiva: tu mensaje.

En una tortilla ese mensaje equivaldría sin duda al ingrediente principal: las patatas. Antes de empezar a cocinarlas [difundir el mensaje] hay que pelarlas [eliminar lo que no aporta], picarlas en láminas finas [redactar textos digeribles] y freírlas a fuego lento en un buen aceite de oliva vigilando que no lleguen a dorarse [realizar una reflexión y revisión profundas]…

Si no sigues la receta lo más probable es que tu mensaje sea difícil de comprender, que resulte aburrido o incluso ofensivo. Pero si haces bien tus deberes los lectores sentirán que estás hablando únicamente para ellos y enseguida captarás su atención.

El secreto está en que durante el proceso de cocción el texto conserve todo su sabor. Que hable como tú hablas, sea natural y auténtico. Que cualquiera que te conozca sepa que solo tú podrías haberlo escrito.

2. ¿Con cebolla o sin cebolla?

Personalmente me encanta la tortilla de patata con mucha cebolla pero esto es cuestión de gustos. Algunas personas la prefieren sin nada, otras añaden pimiento, especias… Creatividad al poder.

Ese ingrediente subjetivo que da al plato tu toque especial es tu historia de fondo. Expresarse de forma correcta y a la vez cercana es un buen comienzo pero, en mi opinión, no es suficiente. Una buena historia detrás del contenido te humanizará ante los demás.

Piensa que en internet no cuentas con las armas del cara a cara: los gestos, el tono de tu voz, la apariencia física, etc. Tu historia creará esa imagen mental en tu interlocutor digital.

Al igual que al hacer una tortilla, piensas si a tus invitados les gusta con cebolla o no, en tus comunicaciones tú decides cuánto storytelling utilizas, si el tono es anecdótico o personal etc. Eso sí, siempre teniendo en la mente a tus lectores.

3. La presentación del plato

Este es un elemento secundario pero importante. Nunca te comerías un pintxo de tortilla que tuviese mal aspecto –a menos que la hayas hecho tú y la mala pinta se deba a que se te ha desmoronado al darle la vuelta. ¿A que te suena?–.

Lo mismo sucede con la parte visual de tu marca. Muchas personas simplemente no la tienen en cuenta. No se trata de tener o no un logotipo. Como diseñadora me da mucho coraje ver el tratamiento de las imágenes de algunos blogs o las fotos que se utilizan en los perfiles sociales.

En cocina, lo que entra por los ojos cuenta, y mucho. En internet, de igual forma, un mal diseño o unas fotos inadecuadas pueden espantar a un lector sensible. La imagen de tus webs, redes sociales etc debería actuar como un imán y acompañar con armonía y coherencia a tu mensaje.

Cuando creé este proyecto me pareció importante que la experiencia que tuvieses al entrar en el blog fuese relajante, limpia y minimalista. Por eso elegí una plantilla y un tratamiento de las imágenes que reforzaran esa idea. Además sabía que tendría que pelearme con mi timidez y dar la cara. A todos nos gusta ver quién es la persona detrás del blog o el perfil social que seguimos.

4. Echándole huevos

Me atrevo a decir que este es un ingrediente casi tan importante o más que todos los anteriores. Se trata de la actitud. Este elemento es la fuerza motriz de la vida misma.

Una buena marca personal suele tener detrás una actitud positiva y proactiva. Me he fijado en que las personas a las que considero carismáticas y que me inspiran tienen algunos rasgos en común:

Actúan a pesar de los miedos que puedan sentir, se muestran tal como son, buscan soluciones cuando tienen conflictos, son constantes en la difusión y mejora de su trabajo y saben adaptarse a los cambios.

¿A que no conoces a nadie que con una actitud negativa o tóxica haya logrado una hazaña épica?

La tortilla perfecta jamás sería posible si no hubiese un ingrediente que aglutinara todos los demás y les diera consistencia. Dicho de otro modo. Jamás sería posible consolidar una marca personal sin echarle huevos.

***

Piensa en tu marca personal como en el menú que deseas ofrecer a tus invitados más especiales. Y no olvides que ellos son el ingrediente más importante.

Con todo esto elabora tu receta para una marca personal perfecta. Este podría ser un ejemplo:

  • Se toma el mensaje o propósito que se desea transmitir. A continuación se define la línea editorial y se pulen los textos hasta hacerlos claros y cercanos.
  • No olvidar una revisión a fuego lento hasta que tenga la coherencia deseada.
  • Por otro lado se añade una historia de fondo al gusto, cortada muy fina para que no quede por encima del mensaje principal.
  • A continuación se mezclan los ingredientes con una actitud ganadora y se pone esa mezcla de nuevo al fuego hasta que los distintos elementos formen un todo que esté en sintonía con tu propósito de vida.
  • Se sirve caliente a cuantos más comensales mejor en platos elegantes y en un ambiente inspirador.

***

Uf, no sé a ti pero a mí me está entrando un hambre… Creo que voy a bajar un momento al Bodegabide, un bar de mi barrio en el que hacen una tortilla que quita el sentido.

Pero antes quiero saber qué te ha parecido la receta y el post de hoy. Puedes contármelo en los comentarios.

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3 comments on “Tu marca personal en internet y la tortilla de patata perfecta

  1. Ains!
    Me has pillado recién desayunado Nuria! Me ha costado leerlo. (:

    Es bromi, me gustó mucho, muy aclarador.

    Un abrazo!

  2. Pingback: Razones para crear un hábito de escritura | nuria·u

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