Llevar un mapa mental para no perder el rumbo

Planificar un blog no es muy distinto de planificar un viaje. Nadie recorre cientos o miles de kilómetros sin saber, al menos de forma general, lo que se va a encontrar. Por eso solemos llevar mapas o guías. No es malo dejar algo al azar, pero conviene tener a mano una pequeña brújula que nos marque el camino en momentos de confusión.

Reconozco que soy un desastre como viajera. Me da muchísima pereza todo lo relativo a la planificación y termino dejándolo para el último momento. Al final lo preparo todo a la carrera y siempre me olvido de algo importante.

Suelo viajar en furgoneta, lo cual es un alivio porque al menos no necesito reservar alojamientos. Es que detesto organizar a conciencia cada día de mi viaje -y de mi vida-. Me gusta pensar que de esta forma dejo lugar a la sorpresa. Sin embargo hay algo que sí hago: señalar en un mapa el itinerario principal y algunos lugares cuya visita no quisiera pasar por alto. Lo mismo sucede con mi blog.

Un blog no es un viaje calculado y lineal, al menos para mí. La evolución de un proyecto en internet, por mucho que trates de tenerlo todo bajo control, resulta ser un aprendizaje orgánico y flexible en el que por un lado te vas desprendiendo de algunas capas y creencias preconcebidas y por otro aprendes cosas nuevas. Después de todo, y afortunadamente, no somos máquinas.

Por eso, al contrario de lo que muchos aconsejan, yo no me dejo la piel planificando de forma exhaustiva. Me basta con tener bien clara y definida una hoja de ruta para saber hacia dónde me dirijo en mi viaje. Lo que encuentre en el camino dependerá de las decisiones que tome en cada momento y estás no son rígidas.

Cambiar de opinión o rectificar no tiene por qué ser una traición al espíritu del proyecto siempre que esos cambios estén en sintonía con la hoja de ruta.

Ya he mencionado que soy un desastre planificando. Pero he encontrado una forma divertida y sencilla para elaborar pequeñas guías de viaje para mi blog que me gustaría compartir contigo: los mapas mentales.

¿Qué es un mapa mental?

No es otra cosa que un diagrama de ideas relacionadas entre sí. Se trata de un esquema visual que te permite observar de un solo vistazo los puntos relevantes sobre aquello que necesitas recordar. Generalmente esta herramienta sirve como ayuda para el estudio pero a mí me gusta utilizarla para no perder el rumbo de mi proyecto y tener siempre a la vista los aspectos generales y la línea editorial del blog.

¿Cómo se elabora un mapa mental?

Siempre se parte de una idea principal situada en el centro del papel. A partir de esta van surgiendo otras relacionadas. De ellas derivan nuevas ideas y así hasta un número manejable de subniveles. El factor visual es muy importante, por lo que utilizamos flechas, subrayados, colores, dibujos y formas para destacar los distintos elementos.

En este vídeo puedes ver de forma rápida y sencilla cómo crear un mapa mental:

Y aquí una imagen extraída de mi propio cuaderno:

mapa mental

Este método me convence porque el simple hecho de crearlo ya resulta divertido y sirve para estimular la creatividad de un modo muy gráfico. Para mí eso es genial ya que mi pensamiento se caracteriza por ser marcadamente visual. Además es la excusa perfecta para quitar el polvo a mis rotuladores de vez en cuando y garabatear a mano.

Por supuesto, un mapa mental no es un dogma. No debe serlo. Al igual que durante un viaje cualquier hecho fortuito puede cambiar el rumbo de tus pasos, la hoja de ruta de tu proyecto evoluciona y cambia contigo.
Cada cierto tiempo las guías de viaje son revisadas, corregidas y reeditadas. Tu guía particular también debería serlo.

Recuerda que tu blog forma parte de ti y que, al igual que tú, crece y se desarrolla de forma viva.

Yo suelo rehacer mis mapas mentales cuando en mi interior siento que algo falla o se me escapa y cuando necesito clarificar ideas o tomar decisiones.

¿Qué aspectos de un blog puedes desarrollar por medio de mapas mentales?

En realidad este sistema se puede utilizar en todo aquello que se te ocurra pero para que te hagas una idea explicaré a continuación algunos ejemplos en los que un mapa mental te puede ayudar a ordenar tu mente.

El tema central de tu blog

Hay personas que poseemos varias habilidades e intereses diferentes e incluso contrapuestos. Eso hace que nos cueste decidir sobre qué escribir. Si no tienes cuidado puedes terminar hablando de tantas cosas distintas que no logres llegar a tu lector ideal.

Definir de la forma más concreta posible el tema central ayuda mucho a no perder el tiempo y llamar cuanto antes la atención de tus lectores. Si colocas en el centro de un mapa mental algo como “Mis habilidades” y comienzas a desarrollarlo y relacionar las distintas ideas seguro que encuentras un factor común entre ellas que te ayude a decidir la temática de tu blog.

Categorías, etiquetas y palabras clave

Una vez hallada la idea central puedes colocarla en el centro de otro mapa mental y a continuación desarrollar un diagrama con las categorías y etiquetas o las palabras clave.

Tu lector ideal

No soy la única que piensa que es bueno saber antes de lanzar un blog a quién te diriges. En cualquier curso de blogging te lo dirán. Si aún no tienes claro ese punto te animo a que lo trabajes. Puedes describir a tu lector ideal mediante un texto convencional enumerando sus características personales, demográficas, culturales, sociales etcétera pero también puedes reflejarlo en un mapa mental y tenerlo frente a ti cada vez que te sientes a escribir.

Los temas de tus próximos artículos

Tomando cada categoría como punto de partida del mapa mental podrás encontrar temas relacionados con dicha categoría sobre los que escribir tus posts. Tener unos cuantos temas anotados de antemano ayuda a no bloquearse en el momento de escribir. Uno de los miedos más recurrentes del blogger es que se acerque la fecha de publicación y te pille el toro…

Como puedes ver los mapas mentales ofrecen muchas posibilidades. Pero su gran ventaja es que estimulan la creatividad, la memoria y son, además, una forma divertida y relajante de ordenar y aclarar ideas en un breve espacio de tiempo.

Cuando viajo a alguna parte es porque hay algo que deseo ver o visitar. Por muy desastre que sea organizándolo intento cumplir mi objetivo principal. Llevar a mano un mapa siempre ayuda.

¿Conocías esta técnica? ¿La has utilizado alguna vez? ¿Qué otras formas de planificación conoces? No olvides contármelo en los comentarios.

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4 comments on “Llevar un mapa mental para no perder el rumbo

  1. Buen post, Nuri, no conocía este concepto del mapa mental y me parece útil, sin ser farragoso para los que somos un puro caos.

  2. Sí lo conocía, pero tu lo has vuelto a exponer y definir muy bien y en muy pocoas palabras.

    Gracias!!

  3. Pingback: nuria·u | ¿Quién teme al bloqueo creativo?

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