potenciar la creatividad

Desconectar el móvil para potenciar la creatividad

Estamos acostumbrados a utilizar todo tipo de aplicaciones móviles. También para potenciar la creatividad. Pero en mi opinión la experiencia analógica conecta de un modo más auténtico con el flujo creativo. No quiero decir que no utilice las aplicaciones, que considero muy útiles para determinados propósitos. Sin embargo, siempre que puedo, desconecto el móvil y busco la inspiración fuera. Una de mis formas favoritas es viajando.

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En mi familia/manada la primavera trae consigo el comienzo de la temporada furgonetera. Siempre que coinciden los dos factores principales (que tengamos tiempo libre y que el clima acompañe) ni lo dudamos. Cogemos el petate y nos ponemos en modo “carretera y manta”.

Escapar de la rutina y ser nómadas, aunque sea durante días o semanas, es como un balón de oxígeno para nosotros. Nos asalvajamos con gusto y nos damos un garbeo por el lado analógico de la vida.

En el último viaje hemos tirado de lo lindo de modo avión ya que apenas hemos tenido datos móviles, así que ha sido una desconexión de las buenas.

Supongo que hay personas que se sentirían inseguras durmiendo en una furgoneta de hace treinta años, sin cobertura, en un puerto de montaña solitario. Pero para nosotros supone una liberación. Y para mí en concreto se trata de algo parecido a desfragmentar, liberar espacio en el disco duro y poner a cargar la pila creativa.

Lo primero que siento es el alivio que supone el vaciado digital. Nada de alarmas ni recordatorios, nada de Google, correo electrónico, grupos de Whatsapp y muchísimo menos redes sociales. Después dejo que la inquietud y las preocupaciones cotidianas pierdan peso y se eleven como globos antipáticos hasta verlos pequeñitos lejos de mi mente. Para ello no hay nada como aplicar el conocido proverbio chino que reza: “Si una cosa tiene solución, ¡para qué preocuparse!, y si no tiene ya solución, ¡para qué preocuparse!”

Activo los sentidos para captar la luz, los colores, olores y sonidos de la naturaleza y me lleno de ellos. Lo que sigue es sentir el entorno, la grandeza del paisaje, los bellos pueblos y valles, la cultura del lugar.

Funciona, en serio. Los canales se abren y de forma inconsciente la vocecita inquisidora se silencia dejando paso a la única que quiero escuchar. La voz de la creatividad.

¿Sucedería igual si me alojase en un hotel y programase visitas a concurridos monumentos turísticos? En mi caso no. Y mira que me gusta el arte. Pero esa forma de viajar no va conmigo. Es facilona y cómoda, y para comodidades ya tengo suficientes en casa.

Hay varios motivos por los que creo que viajar en furgoneta acelera mi creatividad.

El primero es que te obliga a simplificar al máximo tus necesidades. Menos necesidades es igual a menos distracciones. Olvídate del secador, la laca de uñas, un calzado para cada ocasión, el ordenador, la tele, la lavadora, la bañera y el microhondas. Cámbialo por una mochila con algo de ropa, zapatillas, un cuaderno, un río, un hornillo de gas y una ducha portátil. No te engañaré. Te hará falta ingenio para crear un hogar en cinco metros cuadrados.

Pero a cambio tendrás un jardín infinito con las vistas que tú escojas en cada momento, un lugar de trabajo a la sombra de un árbol centenario si así lo deseas, la mejor banda sonora del mundo y una carretera que te acune cuando te apetezca.

Porque no necesitas nada más para comenzar a llenar las hojas de un cuaderno.

El segundo motivo es que muchas veces, dependiendo del destino como en esta ocasión, te ves abocada al apagón tecnológico. Y, créeme. No sucede nada grave por ello.

El mundo digital nos satura con un exceso de información que a menudo no sabemos cómo digerir. Lo que hoy sirve deja de servir de un día para otro. Existe un ruido de fondo que te condiciona y manipula e incluso puedes llegar a perder la noción de la realidad. Te comparas, te mides con los demás, intuyes que la mayoría de lo que ves es falso pero a pesar de ello no puedes dejar de mirar.

Una auténtica locura. Por eso me gusta alejarme del ruido de vez en cuando y quedarme a solas conmigo misma. Ver cómo me sienta, qué chirría en mi interior y tomar decisiones desde la calma con la menor influencia externa posible. En la soledad más absoluta es donde nacen las ideas y los proyectos transformadores. Ya habrá tiempo de buscar aliados y cómplices para perfeccionarlos y llevarlos a cabo cuando vuelves a la civilización.

¿A quién no le carga las pilas un buen viaje? Una road movie es mi viaje ideal pero tú tendrás la tuya. Tal vez sea una playa de arena blanca y el rumor del mar mientras te meces en una hamaca. O un viaje de aventura para descargar toda tu adrenalina. La cuestión es cambiar el escenario y cargarte de experiencias nuevas e inspiradoras. Ese es el alimento creativo que necesitas.

Ese es el mayor lujo.

La verdad es que yo ya estoy deseando la siguiente dosis de “carretera y manta”. Para qué voy a negarlo.

Pero cuéntame. ¿Tú cómo sueles desconectar para conectar con tu voz creativa? ¿Eres un viajero intrépido, buscas lugares exóticos o prefieres el confort y el relax?

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2 comments on “Desconectar el móvil para potenciar la creatividad

  1. Que bien Nuria, con el camping gas anda que no.

    El tema de la sobre información y saturación de ruido no es una broma. Yo estoy realmente acojonao con lo que se nos viene encima. O eres muy responsable con esto o nos volvemos locos, fácil fácil…

    Por supuesto tengo mis rutinas de limpieza: horas sin tecnología y naturaleza casi a diario, viajo frecuentemente de puro ocio pero nunca me he tirado una temporada larga. A veces me agobio pensando en porque no lo hago… luego dejo de darle vueltas y se me pasa. Creo que la culpa la tienen los de los viajes sabáticos, jejeje…

    Mi mejor sitio para desconectar, 30 días en la India tropical, me zambullo en aquel contexto y paso a una desconexión absolutamente brutal. Cuando vuelvo casí no sé quien soy…

    Guay tu post, además estos dáis tambien me he agobiado bastante precisamente por este tema.

    😉

    • Y que lo digas. Hay que tener la cabeza bien amueblada para no dejarse arrastrar por el bombardeo tecnológico. Pero también es genial tener todo al alcance de tu móvil. ¿No crees?
      Saber desconectar y ser consciente de que no lo necesitamos en realidad me parece súper importante para hacer un buen uso de la tecnología. En ese sentido me considero una híbrida analógico-digital.
      Gracias por tu comentario!

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